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viernes, 24 de abril de 2020

Eneatipo 1 auto-conservación, IL PROCESSO




 Elena Guerra 

Eneatipo 1, disciplinado y autocrítico. La "ira" como emoción contenida, resultado de la frustración de no ser perfecto, de sentirse defectuoso, y sobretodo de no ser capaz de aceptar la realidad. El "perfeccionista" vive comparando el mundo en el que vive con un ideal de cómo deben ser las cosas, empezando por él mismo, y esto le provoca una actitud de resentimiento, de verse impulsado a juzgar y sentenciar lo que considera como equivocado.
Esto se traduce habitualmente en un talante de superioridad moral y auto-exigencia que no les permite relajarse, ni con los demás ni consigo mismos, y que les lleva a tratar de mejorar las cosas, a cambiar el mundo, para así sentirse mejor. 



El 1 auto-conservación es un Uno más suave, más emocional, y es el que menos muestra la "ira" de los tres. Son los más perfeccionistas, en el sentido de hacer un gran esfuerzo por ser mejores personas, en hacer las cosas de la manera correcta. Es habitual encontrar personas con este eneatipo en los juzgados, donde pueden desarrollar su pasión en nombre de la ley y hacer gala de su gran capacidad de discernimiento y de comprensión del bien y del mal.



Elena Guerra es una magistrada que ejerce como fiscal en un caso que le pone en una de las más difíciles situaciones para el Uno auto-conservación, el tormento y la culpa por haber hecho algo mal, algo inmoral, así que necesita redimirse, tiene que  encontrar al culpable y sentenciarlo, cumplir con su deber pues en su interior se siente responsable de lo sucedido, responsable de un error que no le va a permitir vivir en paz.




Este subtipo tiene un gran sentido de la responsabilidad, un fuerte impulso por cumplir con sus obligaciones y de hacerlo de manera impecable. Son personas que necesitan tenerlo todo controlado, prever y preocuparse por cualquier fallo que puedan cometer y así sentir que están en el camino correcto. Pero ella se encuentra entre el dilema de abandonar el caso, puesto que sería lo correcto, o conseguir sentenciar a la culpable del crimen. Esta angustia le provoca un gran sufrimiento, no solo es su propósito ganar el juicio sino que lo necesita, como si el hecho de que castigue a la culpable le resarciera de su error.



Es fácil ver en su rostro el reflejo de la ansiedad que sufre ante las dificultades que se va encontrando durante el juicio, el Uno observa el mundo en una actitud de "blanco o negro", no soporta vivir con el error, si te equivocas eres malo, no mereces ser feliz, tienes que arreglarlo, ocuparte, esforzarte, solo cuando lo hagas todo de la manera correcta podrás vivir en paz. Ella no puede vivir en paz, sabe que se ha equivocado, y tiene que arreglarlo, pero lo ha de hacer sin trampas, aunque a veces se perjudique a sí misma...



En sus aspectos más sanos el eneatipo 1 utiliza su ira, su impulso reformador, para ponerse al servicio de la sociedad. Honestos y honorables, conscientes de su lugar en el mundo y de la manera de contribuir en la defensa y la construcción una vida mejor para todos, a partir de los más elevados valores humanos de los que ellos son estandartes. 












jueves, 16 de abril de 2020

Eneatipo 4 auto-conservación, LUTHER


John Luther

Un tipo duro y resistente, capaz de soportar lo que haga falta. Una mirada de alma atormentada que se bate entre el dolor y la culpa, y una expresión de rabia contenida consecuencia de esa "envidia" característica de este eneatipo.




El subtipo auto-conservación es el 4 "contrapasional", el Cuatro que menos muestra la envidia, la lleva por dentro como si no quisiera quejarse, como si aguantar sea lo que le convierte en bueno, es el Cuatro más sufrido, el más introvertido, una persona que va por la vida tragando todo el sufrimiento que se encuentra por el camino. John Luther es un buen policía, el mejor, y "los buenos polis cargan con la culpa de todo lo malo".





Este subtipo se suele confundir con mucha frecuencia con un Uno, son personas muy eficaces, trabajadoras y cumplidoras. Sin embargo Luther no es un Uno, es un "individualista" que quiere hacer las cosas a su manera, que puede con todo, que se aparta en las reuniones para pensar en el caso por su cuenta, o que toma el mando y cambia las reglas, porque las reglas están bien pero solo cuando funcionan. 




Tiene una manera diferente de hacer las cosas, es, como buen Cuatro, más creativo, empático, capaz de comprender la condición humana hasta del alma más perturbada, muy hábil a la hora de meterse en la cabeza del asesino, de descubrir las razones que le han llevado a cometer el crimen y de saber cómo se siente, para anticipar el próximo paso y apresarlo. 




No sigue los protocolos establecidos, hace lo que hay que hacer: "hago lo correcto, cuando las circunstancias son especiales se han de cambiar las reglas", lo que importa son las personas, y que éstas no sufran.

Rebelde e impulsivo, desprecia el sistema y a las personas que lo representan, otra manifestación indirecta de su envidia. Él cumple, es disciplinado, pero primero son las personas, las víctimas. Le importa la gente, es afectuoso, cariñoso, fiel, incluso tierno, "es mi compañero y lo quiero". 




Luther sufre en silencio, sin quejarse, sin lamentarse. Incapaz de vivir en el presente revive el recuerdo de todas las desgracias que le han pasado, de las veces que se ha sentido culpable, como si no quisiera o no pudiera olvidar. Es como si prefiriese sentirse una víctima de las vida antes que hacer algo para mejorarla, su sufrimiento es su identidad, cada caso es su responsabilidad, cada víctima su carga, cada fallo su culpa...





Melancólico, cae en la desesperación después de que su esposa le abandone por otro. Es incapaz de aceptar que ella no quiera compartir su sufrimiento, que quiere vivir y disfrutar, lo cual solo hace que añadir más sufrimiento y confirmar la idea de no ser merecedor de amor, y ya que el amor es lo único que puede salvar a un Cuatro pierde la esperanza y las ganas de vivir.




Intrépido y temerario, siente un desprecio total por su propia existencia, y una tendencia al suicidio que le lleva incluso a jugar a la ruleta rusa, o a arriesgar su vida en varias ocasiones, como si nada le importara, como si quisiera poner fin a su sufrimiento, o quizás lo que pretende es sufrir más, saber cuánto dolor es capaz de soportar...




Por otro lado, como un buen Cuatro, empático y comprensivo, se compadece de las personas desfavorecidas, trata de ayudarlas, y además tiene esa extraña tendencia masoquista a aliarse con algunos de sus enemigos, como si olvidara por completo que le han querido hacer daño...




Un tipo rudo, capaz de caminar con una bala en la pierna como si ni se acordara de que le han disparado; capaz de ser golpeado, soportar el spray de defensa en los ojos, de recibir descargas eléctricas y aún así resistir y defenderse. Y por otra parte es incapaz de abandonar a su suerte a la chica de turno, aunque tenga que pagar un precio muy alto por ello...





En cualquier caso es un buen "poli", el mejor, se deja la piel en ello, haciendo honor a la pasión satélite de este subtipo "tenacidad", luchando hasta las últimas consecuencias y resistiendo hasta el límite. Y si no puede salvar a alguien se atormenta y se fustiga, se mortifica como si lo hubiera matado él mismo, claro que desde su punto de vista: "esas personas estarían vivas si yo hubiera estado allí"...


















miércoles, 1 de abril de 2020

Eneatipo 8 auto-conservación. "Cómo defender a un asesino"

ANNALISE  KEATING

Le encanta ganar, demostrar su poder, y sobretodo le encantan los retos, cuanto más difíciles mejor.  Mirada fija y desafiante que pretende dejar claro a quién tienes delante y a lo que te enfrentas. Voz contundente y segura, que no le tiembla ante nada, que se atreve con todo y que es capaz de aplastar a quien sea preciso para ganar un juicio.


De pocas palabras, las justas y necesarias, observa al otro y calcula sus debilidades. Todo el mundo puede ser un enemigo, piensa que es una estupidez fiarse de alguien, así que presiona, amenaza, exprime, y solo entonces le sirven las respuestas, las personas siempre ocultan algo y sólo lo puedes averiguar si las pones al límite. 

El eneatipo Ocho cree que la mayoría de personas son hipócritas por naturaleza, excepto ellos por supuesto, y que cuando la gente reacciona es cuando demuestra sus verdaderas intenciones, que cuando los provocas descubres lo que sienten en realidad. Por esto es que ellos acostumbran a ponerse delante tuyo y mirarte a los ojos fijamente mientras te agreden verbalmente, así saben de que estás hecho y, sobretodo, cuáles son tus debilidades. 



Le gusta ir por su cuenta y hacer las cosas a su manera, nada más insostenible para un Ocho que estar a las órdenes de alguien, así que demolerá lo que haga falta, y a quién haga falta, para conseguir resultados y callar a todos, yo mando porque yo puedo, y si quieres que ganemos lo haré a mi manera. 
El Ocho es el "jefe", o la "jefa", y si no puede ejercer su poder se suele dedicar a encontrar errores o limitaciones donde atacar o poner en evidencia a los que están por encima, hasta acabar dominando, o mejor aún, destruyéndoles y así poder tomar el control.




Cuando amenaza va en serio, si dice que lo va a hacer es que lo va a hacer, y se planta en la cara de quién haga falta con un: "es que piensas que no voy a hacerlo?" 


Este eneatipo disfruta profundamente con la provocación, con la oportunidad de demostrar que es un transgresor y que nada le va a parar, que puede hacer lo que quiera y que nadie le va a castigar.


Le gusta que se lo pongan difícil, que la provoquen, que la tienten a demostrar toda su furia. La mayor satisfacción que puede tener es aniquilar a su adversario, ahí se le dibuja una de las pocas sonrisas que se permite, la de alguien que se siente superior, poderosa, indestructible.











martes, 5 de diciembre de 2017

Eneatipo 9, LA QUE SE AVECINA.


Vicente Maroto, eneatipo 9 subtipo conservación.

Vicente es una persona con las cosas muy claras, lo único que le interesa es vivir tranquilo estirado en el sofá, viendo el fútbol y comiendo croquetas. Cualquier otra cosa que tenga que hacer le da pereza, como mucho se levanta para ir con sus amigos al bar a tomar una caña, pero en cuanto la cosa se complica echa de menos su sofá y su tele, lo único que necesita para vivir.

El Nueve solo se esfuerza para  no tener que esforzarse, tratando de evitar todo lo que le pueda alterar, sobre todo el conflicto, por eso parecen tan buenas personas, pero en realidad esto oculta  una motivación absolutamente egoísta pues en realidad lo que quieren es que los dejen tranquilos, no sentirse mal por nada, más aún, si puede ser, lo mejor es no sentir nada.

La manera de no sentir nada para el subtipo conservación es evadirse mediante los placeres de la vida, este subtipo es el más centrado en sí mismo de los tres, además está mucho más conectado a su ala Ocho, lo que le hace más agresivo, claro que es una agresividad tranquila, solo se enfada cuando le quitan el mando de la tele o le obligan a levantarse del sofá. Suele ser un enfado explosivo, que lo único que pretende es que le dejen en paz para poder seguir en su perezoso mundo de no mover más músculos de lo necesario.

Vicente es un personaje entrañable, es feliz con muy poco, y es poco lo que le pide a la vida. Claro que a veces tanta pereza resulta aburrida, y ante la alternativa, que sería hacer las cosas que hacen los demás, se viene abajo, puede que sienta que su vida no tiene sentido, y así el aburrimiento le lleva al deseo de morir...


...parece que vivir le resulta un poco cansado, como si la muerte fuera el equivalente a yacer de forma eterna en un sofá. Ya pocas cosas le ilusionan aparte del fútbol, y en el fondo de su alma tiene una gran pena, echa de menos a su Gregoria, pero claro que eso le pasa  porque se acuerda de sus croquetas...